30 de diciembre de 2012

Hans Hermann von Katte y Friedrich II de Prusia

¡Hola! Por fin escribo mi primera entrada en el blog, y nada, espero que os resulte interesante.

Friedrich II de Prusia (conocido después como Friedrich el Grande) fue un rey prusiano y uno de los máximos representantes del despotismo ilustrado del siglo XVIII. Desde su juventud sintió gran afición por el arte, y fue intérprete de flauta, poeta, filósofo y amante de las letras. Todo lo contrario a su padre, un hombre rudo e implacable que lo desaprobaba y lo tachaba de afeminado.
No se sabe cómo se conocieron Friedrich y Hans Hermann von Katte, un noble teniente del ejército de Prusia, aunque pudo ser en el ejército o mientras ambos asistían a clases privadas. Fuera como fuese, en ese momento surgió entre ellos una profunda amistad, que, se cree, desembocó en una relación sentimental. Friedrich, algo más joven que Katte, admiraba la actitud cosmopolita de éste, y a ambos le interesaban la música y la poesía.
A los 18 años, el príncipe Friedrich, cansado de la desaprobación y los malos tratos de su padre, decidió huir a Inglaterra y contó sus planes a Katte. Éste intentó disuadirlo al principio, pero acabó apoyando a Friedrich y juntos llevaron a cabo el plan. Sin embargo, fueron capturados en Küstrin y, al ser ambos oficiales del ejército, se les acusó de traición. 
Friedrich fue encarcelado durante varios meses y privado temporalmente de su condición de príncipe heredero. La condena que el tribunal militar impuso a Katte, en cambio, fue la cadena perpetua. Aún así, el rey, no contento con el fallo, consiguió que la pena para el amante de su hijo fuera la muerte. 
Hans Hermann von Katte fue decapitado el 6 de noviembre de 1730, cuando contaba tan sólo con 26 años, y el príncipe fue obligado por su padre a asistir a la ejecución. Esta experiencia sumió a Friedrich en una profunda depresión, tras la cual apenas volvió a nombrar a Katte.

Traduzco (o lo intento...) a continuación la carta de despedida que Katte escribió a su padre el día antes de su ejecución:


"Entre lágrimas, padre, es como quiero marcharme al pensar que esta carta será la causa del mayor dolor que el corazón de un padre honrado puede sentir. Que todas las esperanzas por mi futuro y por tu bienestar durante la vejez desaparecen de repente; que todo el esfuerzo y la diligencia puestos en mi educación y mi felicidad han sido en vano; que voy a tener que abandonar este mundo en la flor de mi vida sin poder mostrarte el fruto de mis esfuerzos. Pensé en ascender el mundo y satisfacer tu esperanza; en que no me faltarían felicidad y bienestar; me entregué a la certeza de mi reputación. ¡Pero todo ha sido en vano! Qué inútiles son los pensamientos humanos: todo puede derrumbarse de repente; y qué triste que el horizonte de mi vida esté llegando a su fin; y cómo mi estado actual se distingue de aquél con el que mis pensamientos se han ido. Debo (en lugar de pasear por el camino del honor y la reputación) recorrer el camino de la desgracia hacia una muerte vergonzosa. Mantente fuerte, padre, y créeme, Dios está conmigo en este juego, sin cuya voluntad nada sucede, ¡ni siquiera un gorrión puede caer en la tierra! Mientras tanto, te agradezco con filial respeto la lealtad que me has mostrado, desde mi infancia hasta este mismo momento. Ya no me queda nada excepto acabar con este consuelo: aunque no hayas recibido de mí nada grande o distinguido, por favor, confía en mí, te aseguro que me encontrarás muy alto en el cielo. Tu hijo, fiel hasta la muerte, Hans Hermann."

20 de diciembre de 2012

"Soy Lord Voldemort"


Todos conocemos la historia del famoso Harry Potter, ¿verdad? Si no hemos leído los libros, la conocemos a través de las películas.

Pues yo quiero hablaros de El-que-no-debe-ser-nombrado, de Quien-vosotros-sabéis. Aquél al que todos temen: Voldemort.

En Harry Potter y la Cámara Secreta aparece por primera vez el nombre de Tom Marvolo Riddle, escribiéndolo éste en el aire y alterando más tarde las letras para formar las palabras “I am Lord Voldemort” (soy Lord Voldemort).

Esto ha requerido que en las distintas traducciones a los diferentes idiomas sea necesario alterar el nombre de Riddle para que el anagrama funcione.

En algunas ocasiones, los traductores han alterado tan solo una parte del nombre, así: el segundo nombre de Tom Riddle (Marvolo) fue cambiado a Marvolodemus en una segunda edición en Serbia. En la primera edición se omitió el anagrama y se puso el nombre tal cual. Se convirtió en Servolo en Portugués, Vandrolo en Hebreo, Marvoldo en Turco, Vorlost en Alemán, Narvolo en Ruso, Rojvol en Checo, Marvoloso en Eslovaco y Orvoloson en Italiano.

En Español, el nombre de Marvolo fue cambiado por Sorvolo, pero también se cambió el apellido Riddle por Ryddle, para poder formar así la frase “Soy Lord Voldemort”.

En otras lenguas, los traductores se han visto obligados a reemplazar el nombre completo para preservar el anagrama. En Francés, el nombre del Señor Tenebroso se convierte en Tom Elvis Jedusor, que forma el anagrama “Je suis Voldemort” (soy Voldemort). En Islandés su nombre es Trevor Delgome, que se convierte en “Eg er Voldemort” (soy Voldemort), pero su segundo nombre no se usa en el anagrama y sigue siendo Marvolo. En Finlandés se llama Tom Lomen Valedro, el anagrama es “Ma olen Voldemort” (soy Voldemort). En Holandés, su nombre es Marten Asmodom Vilijn”, un anagrama de “Mijn naam is Voldemort” (mi nombre es Voldemort). En Noruego pasa a llamarse Tom Dredolo Venster: “Voldemort den store”, que significa “Voldemort El Grande”. En Sueco, su nombre es Tom Gus Mervolo Dolder, un anagrama de “Ego sum Lord Voldemort”, donde “ego sum” significa en latín, y no en sueco, “yo soy”. En Danés se llama Romeo G. Detlev Jr., que se convierte en “Jeg er Voldemort” (soy Voldemort). En Húngaro, el nombre de Riddle se convierte en Tom Rowle Denem, que es un anagrama de “Nevem Voldemort”, donde la “w” se convierte en dos “v”. En Latín, su nombre es Tom Musvox Ruddle, que es un anagrama de “Sum Dux Voldemort” (soy el Líder Voldemort). En la versión Árabe, omiten por completo su nombre real escribiendo directamente Tom Riddle en el aire las palabras “Yo soy Voldemort”.

Por lo tanto, podemos deducir que eso de que a Voldemort se le llame “Quien-tú-sabes” o “El-que-no-debe-ser-nombrado” no es por una cuestión de temor, sino de confusión por el propio Voldemort de no saber cuál es su nombre.

Esto último es broma, ¿eh?

Publicado por Lorena.

17 de enero de 2012

Por amor

Como nadie se ha atrevido a publicar aún una entrada en este blog, voy a ser la primera y os voy a enseñar una historia que leí en un libro (La Cosecha de Samhein, de José Antonio Cotrina).
Una de las noches, Marina les contó a todos un cuento que había escrito. Se llama Por amor.
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Ésta es la historia del rey y la reina de Delirio. Se habían conocido cuando apenas eran unos niños y nada más verse tuvieron claro que estaban destinados a estar juntos. "Cuando crezca me casaré contigo", fue lo primero que él le dijo, y ella simplemente contestó: "Lo sé". Tenían siete años.
Desde el primer momento había quedado claro que aquellos niños estaban hechos el uno para el otro. Prácticamente, aseguraban todos, era como si hubieran nacido ya casados. Eran la pareja perfecta.
Los años pasaron, se convirtieron en reyes de Delirio y ambos continuaron igual de enamorados que el primer día. Bajo su gobierno el reino prosperó como nunca antes lo había hecho. Fueron años magníficos, espléndidos; todo era felicidad y dicha. Hasta que un asesino llegó a la corte, un asesino enviado por un país vecino con la orden de acabar con el monarca. Pero cometió un error y en vez de verter el veneno con el que pretendía consumar su crimen en la copa del rey, lo hizo en la de la reina...
La reina cayó mortalmente enferma. Mientras agonizaba, el rey, enloquecido por el dolor y la pena, juró que ni siquiera la muerte los separaría y acudió a la torre del más poderoso hechicero del reino para suplicar su ayuda. El mago le dijo que no podía hacer nada por salvarla; el veneno del asesino era tan potente que no había magia ni en Delirio ni en ningún otro mundo capaz de ayudarla. Pero sí había una cosa que podía hacer: un sortilegio sumamente peligroso ya que desequilibraba la esencia misma de la magia; velaría a la moribunda, le explicó, y, justo en el momento exacto de su muerte, cuando el alma de la mujer escapara de su cuerpo, se haría con ella y usaría todo su poder para transformarla en fantasma.
Muchos son los que podrían pensar que eso pasaría por sí solo cuando la reina muriera. Pero en aquel mundo mágico al menos las cosas no funcionaban así. Son muy pocos los que al morir se convierten en espíritus. Y ése no era el destino de la reina; su alma, simplemente, iba a desaparecer para siempre... Y como el rey no podía soportar esa idea, le pidió al mago que realizara el hechizo sin importarle que éste le advirtiese de lo complicado y peligroso que era. El rey juró darle la mitad del reino si conseguía devolverle a su esposa aunque fuera convertida en fantasma.
El mago aguardó en la habitación de la reina hasta el instante en que exhaló su último aliento. Entonces, cuando el alma de la mujer abandonaba su cuerpo, se hizo con ella, la llevó a su torre y allí realizó el sortilegio que la convirtió en fantasma. Pero ocurrió algo que nadie podía esperar: la transformación enloqueció a la reina; no podía comprender que, aunque fuera por amor, el rey la hubiera condenado a ser un fantasma para siempre... "No podía vivir sin ti", le dijo él. "¿No lo entiendes? Vivir sin ti no era vida". Ella no le escuchó. La rabia la consumía. Y cegada por ella lo hirió de muerte. "Manda buscar al hechicero", le rogó el rey de Delirio mientras agonizaba a sus pies, "que me transforme también a mí... y así estaremos juntos hasta el fin de los tiempos". Pero ella se limitó a contemplar cómo moría. "Me has condenado, necio", le dijo. "Por amor me has condenado a una vida que no es vida, por amor me has arrojado a la eternidad y a la desdicha perpetua... Maldigo tu amor. Llévatelo contigo a la oscuridad, llévatelo contigo al olvido. Y yo me quedaré aquí para siempre, maldiciendo tu nombre y maldiciendo el día en que te conocí".

30 de agosto de 2011

Inauguración

Inauguramos el blog con la canción que le da nombre: Hotel on a hill, de McFLY (seguramente hablemos de ellos en más ocasiones ^^).
¡Bienvenidos! Deseamos que vuestra estancia aquí sea confortable.